Pregunta: Últimamente, he estado trabajando con jóvenes que provienen de entornos multirraciales, donde hay minorías bajo presión para ajustarse a ciertas creencias religiosas que podrían no ser inherentes a las de su comunidad. Por supuesto que nosotros conocemos y seguimos la frase “Ama a Todos y Sirve a todos” y sabemos que sólo hay un Dios, pero no todos en este planeta comparten este mismo punto de vista. Mi petición Swami es que guíes e indiques la dirección a seguir, en particular, para este grupo de Jóvenes que pretende atraer a otros jóvenes para que se unan a ellos, para hacer Seva todos juntos, con el objetivo último de transformarse a sí mismos y a los demás. ¿Cómo podemos encontrar el equilibrio en un ambiente que es secular, y al mismo tiempo poder promover las enseñanzas de Swami, sin pisar la sensibilidad de otras creencias religiosas?

 Swami: Si los estudiantes de diferentes escuelas se reunieran todos juntos en un mismo lugar, ¿podrían decir que su maestro en la escuela les enseña que el sol sale por el Oeste en lugar de por el Este? No. Todos ellos han aprendido que el sol sale por el Este y que se pone por el Oeste. Es cierto que las escuelas son diferentes, los uniformes son diferentes, el calendario es diferente, las reglas son diferentes, el modo de instrucción es diferente y los maestros son diferentes. Pero, al final, lo que aprenden es la misma verdad, dicha de distintas maneras. En una escuela en India, al sol lo llamarán “Surya”; en una escuela en Inglaterra, lo llamarán “Sun”. Pero aunque los medios son diferentes, la verdad no cambia. Existen los mismos fundamentos en todas las religiones.

En primer lugar, nuestros jóvenes y las personas como tú, debéis entrar profundamente a los principios básicos de todas las religiones. Olvidaros de los rituales externos. Id a la parte interior espiritual de todas las religiones y a su esencia. No os guieis por la parte ritual externa, como por ejemplo las normas y los reglamentos, ya que estos podrían estar comprometidos. Quedaros con la base principal de cada religión. Utilizad citas de su propia religión, diciendo que estas son las verdades fundamentales básicas de vuestra religión, y que son comunes a todos. Todos respiramos el mismo aire, recibimos la misma luz y bebemos la misma agua. Los vasos pueden ser diferentes, pero el agua es la misma.

Por lo tanto, primero entended la base fundamental de sus religiones. No es necesario discutir sobre las cosas externas, ya que no podríais convencerlos, sin embargo, sobre el significado interno, nadie puede discutir. Nuestros jóvenes tienen una buena comprensión de la base de todas las religiones. Esto les ayudará mucho a hablar en el mismo idioma que los otros – pero, lo que es más importante aún, es que no existe ninguna cantidad de hablar, de oír, de discutir o de argumentar que pueda hacer entender estas cosas; es sólo haciendo que se entienden. Comprended que si los jóvenes y otras personas como tú, empezáis a hacer y a mostrar, entonces otros os seguirán. Vendrán y os preguntarán “¿Qué es lo que hace que continuéis haciendo este buen trabajo? ¿Qué es lo que hace que tengáis tanta paciencia? ¿Cómo es que sois tan amables? ¿Por qué no os enfadáis? ¿Cómo es que sois tan pacientes en todo momento?

Ellos os harán estas preguntas y entonces vosotros podéis explicarles “seguimos la filosofía de amar a todos y servir a todos porque todos hemos sido creados por Dios; a Su imagen. Todos somos Uno.  Pueden existir diferencias exteriores, pero la esencia interior es una”. Entonces ellos tendrán el respeto de escucharos. Si el primer día vas y empiezas dándoles un sermón, nadie va a venir a sentarse a tu lado. Cuando les ayudas, es cuando estás haciendo cosas que harán que se acerquen a ti.

Al mismo tiempo, procurad tener un claro entendimiento de los fundamentos básicos de todas las religiones. Ninguna religión promueve la discordia, el odio o la violencia. Puede que se hayan enseñado en diferentes contextos y en diferentes momentos, pero la base de todas las religiones es el amor. Todos creemos en el mismo principio del amor. Es en esto en lo que tenéis que trabajar. Cuando ellos experimenten esto, ya no van a discutir más. Los argumentos vienen de la cabeza que es incapaz de experimentar. La convicción viene del corazón; que no necesita ninguna explicación o argumento. Una vez que se sientan con el corazón, todos estos temas que vienen de la cabeza se resolverán. Las cabezas son diferentes pero los corazones son los mismos.

En la divina presencia en Singapur el 3 de febrero de 2017
Nota: Esta es una traducción provisonal realizada por devotos voluntarios como servicio de difusión.
Las traducciones oficiales son efectuadas a su debido tiempo por la editorial Premamruta Prakashana, de Muddenahalli